martes, 9 de octubre de 2012
Existen una serie de tópicos y mitos que en realidad son falsos en torno a la cantidad de agua que necesitamos beber diariamente. Según nos cuenta el cirujano Juan José Rufilanchas en esta entrevista, debemos beber agua simplemente cuando tenemos sed, ni una gota más ni una gota menos. Un exceso de hidratación puede hacer que, hasta que los riñones no empiecen a filtrar el agua, las células (incluidas las del cerebro) se hinchen, y al ser el cráneo inflexible, éstas se encuentran aprisionadas, pudiendo llegar a un trastorno nervioso que lleva al coma y a la muerte. En el caso de los atletas, por ejemplo, se ha demostrado que los deportistas que en los maratones se mueren o colapsan es a causa de intoxicación por exceso de agua. Es decir, que lo que mata no es la deshidratación, sino la intoxicación. ¿Qué es lo que ocurre? Pues que a través de los medios de comunicación (bien la televisión, bien la radio, bien las revistas) nos bombardean con PUBLICIDAD ENGAÑOSA. Que no es mas que atraer la atención y convencer a la sociedad mediante métodos engañosos o ideas falsas (o en algunos casos verdaderas, pero manipuladas), con el único fin de aumentar las ventas y enriquecer el bolsillo del empresario, sin echar cuenta del beneficio propio del consumidor. Esto ocurre en el caso del agua, en el que nos intentan "comer la cabeza" dándonos a entender que necesitamos beber 2 o 3 litros diarios, o que un buen atleta debe estar bebiendo constantemente, pero también en la inmensa mayoría de productos. Por ejemplo, en lo que se refiere a cosas relacionadas con la salud, productos de limpieza, cremas, etc. se suele utilizar la imagen de la ciencia, puesto que ésta tiene un gran poder de convicción. Pero si alguien con un poco de conocimiento del tema analiza este marketing se da cuenta de que se utilizan datos e ideas totalmente erróneos, pero a la población le basta con que alguien que salga en un anuncio con una bata blanca le diga que la eficacia de ese producto esta "científicamente demostrado". Otra técnica de manipulación que se suele utilizar es la estadística. Eso sí, FALSA estadística, utilizando gráficos manipulados (con datos que no se corresponden con el tamaño de las barras) o simplemente estudios estadísticos que nunca se han llevado a cabo. En conclusión, que no podemos dejarnos llevar por la publicidad, ni por opiniones ajenas, si no estamos seguros de la veracidad de ellas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario